ASIMETRIAS Y DESAJUSTES CORPORALES

PELVIS NEUTRA, RETROPULSION, ANTEPULSION: CORRECCION POSTURA PELVICA ANTEVERSIÓN Y RETROVERSIÓN

Asimetrías y desajustes corporales

Las asimetrías corporales comienzan a configurarse desde nuestros primeros pasos, cuando echábamos nuestra pierna derecha para dar el primer paso.

Los desajustes corporales siempre comienzan con contracciones musculares mantenidas durante años. No se puede forzar ninguna corrección. La única solución válida sin riesgos y que se mantendrá a largo plazo es la que hacemos en RP, trabajando con:

  1. Automasajes para deshacer contracciones musculares y
  2. Estiramientos para colocar ambos miembros simétricos (ambos lados del cuerpo, ambas piernas, ambos brazos, eje anterior y posterior).

 

Todos los volúmenes y por tanto peso que se ven desplazados van a estropear las articulaciones lumbares y las piernas (rodillas) y van a obligar al lateral izquierdo del cuerpo a endurecerse (contraerse) para compensar estos desplazamientos, algo muy común en los diestros.  Se trata de un sistema de compensación de fuerzas.

El desplazamiento anterior de volumen que conlleva el desplazamiento de peso, genera desequilibrio entre el eje anterior y posterior del cuerpo.

Tomemos por ejemplo:

1º Mujer embarazada: los volúmenes de vientre, pecho, cabeza y hombros se desplazan hacia adelante y se han de compensar con fuerzas posteriores que son contracciones musculares fijadas en la espalda, de la misma intensidad que las fuerzas que avance hacia adelante. Además, los pechos pueden provocar tensiones en cuello y hombros. Dependiendo de su peso y volumen la compensación con una fuerza posterior será mayor o menor.

Barriga cervecera o distensión abdominal: Core insuficiente no sostiene la tensión anteriorizadora de la barriga.

Consecuencia: baja el hombro derecho, la cabeza gira hacia la derecha.

 

Anatómicamente a la mujer le resulta más difícil que al hombre mantenerse en postura correcta erguida en bipedestación, debido a que su anatomía esta preparada para el embarazo y el parto. La anchura de sus caderas provoca mayor dificultad a la hora de permanecer con las piernas y pies juntos o andar con paso bien alineado.

Este hecho provoca mayor tensión y contracción del Encadenamiento de Aductores, que puede y suele dar como consecuencia:

Desajustes en las lumbares, rodillas, pies y aparición de juanetes.

2º Mayor hundimiento lumbar y glúteo respingón.